Holy Bible
DECLARACIÓN DE DOCTRINA

Las Escrituras

  • Tenemos solo una autoridad sobre nosotros. Nuestra autoridad está fundada sobre la Biblia y no en sentimientos o nuestra conciencia ya que éstas no siempre son confiables (Jeremias 5:5,9; 1 Timoteo 4:2; Tito 1:15).

  • Creemos que la Biblia, toda ella, es la Palabra inspirada por Dios y fue escrita por santos hombres que fueron dirigidos por el Espíritu Santo, registrándose así de manera definida en su totalidad lo que conocemos como la Biblia o la Palabra de Dios. (Jeremías 36:2; Ezequiel 1:3; Hechos 1:16; 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:19-21).

  • Creemos que su contenido tiene la verdad sin ninguna mezcla de error de ninguna clase, y es y será la única revelación completa y final de la voluntad de Dios para el hombre, a la cual se debe sujetar todo juicio que se forme, ya sea en conducta, creencia y opiniones humanas (Salmos 19:7-10; 119:60).

  • Creemos que la Biblia está compuesta de los 66 libros desde Génesis hasta Apocalipsis y ella no solo contiene y trasmite la Palabra de Dios, sino que toda la Biblia es la mismísima, única y suficiente Palabra de Dios. Además, aseguramos que tenemos la misma Biblia que tuvieron los cristianos del primer siglo, traducida desde los idiomas originales ya que Dios prometió preservar su Palabra para siempre. Creemos firmemente que la Versión Reina Valera 1960 es una excelente y la mejor traducción al idioma español en la actualidad y nos limitaremos a usar exclusivamente esta versión. (Salmos. 119:89; Isaías 40:8; Mateo 5:18; Mateo 24:35; 1 Pedro 1:25).



El Dios Verdadero

  • Creemos que hay un solo Dios viviente y verdadero y que no hay otro como Él (Deuteronomio 6:4; Éxodo 15:11; Isaías 45:5).

  • Creemos que Dios es Espíritu Infinito (Juan 4:24).

  • Creemos que Él es capaz de sentir dolor, celos, enojo y aborrece el pecado, es decir, las cosas que le desagradan y enlista en Su Palabra (Génesis 6:6; Deuteronomio 6:15; 1 Apocalipsis 11:9; Proverbios 6:16-19).

  • Creemos que Él tiene un amor inmensurable para la humanidad y cuida de los suyos porque Dios es amor (Juan 3:16; Romanos 5:8; 1 Pedro 5:7; 1 Juan 5:8).

  • Creemos que Dios es Santo, (Salmos. 99:9; Isaías 6:3; 1 Pedro 1:16).

  • Creemos que Él es Omnipotente (Job. 42:2; Mateo 19:26), Omnisciente (Salmos 139:1-4; 1 Juan 3:20), y Omnipresente (Salmos 139:7-17).

  • Creemos que Dios es eterno y que es antes que todas las cosas y es inmutable (Génesis 1:1; Éxodo 3:14; Salmos. 90:2; Malaquías 3:6).

  • Creemos que la unidad de la Divinidad, existe en tres personas que son: El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Estas tres personas son iguales en toda perfección divina, solo que desempeñan oficios distintos (Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14; 1 Juan 5:5).

  • Creemos que solamente a Él se debe toda adoración (Éxodo 20:1-6; Salmos 29:2; 96:9; Mateo 4:10; Romanos 11:36; 1 Timoteo 1:17; Apocalipsis 4:11).

 

El Señor Jesucristo

  • Creemos que el Señor Jesucristo es Dios el Hijo y el Hijo de Dios, el Eterno y Omnipotente. Creemos que Jesucristo no es un ser creado, sino el Creador. Él es eterno. El único Dios verdadero y la vida eterna (Juan 1:1; 5:19-23; 10:30-33; 14:9; 20:28; Colosenses 1:15-17; 1 Timoteo 3:16; Hebreos 1:8; 1 Juan 5:20; Apocalipsis 1:8).

  • Creemos que nació de la virgen María por obra del Espíritu Santo, que vino y habitó entre los hombres en forma cien por ciento humana y cien por ciento divina, y que tiene los mismos atributos que el Padre y el Espíritu Santo aun en su forma carnal. (Isaías 7:14; 9:6; Mateo 1:18; Lucas 1:31,35).

  • Creemos que después de haber vivido una forma perfecta en la tierra sin pecado (Isaías 53:9; Juan 8:46; 2 Corintios 5:21; Hebreos 4:15; 7:26; 9:14; 1 Pedro 1:19; 2:22; 1 Juan 3:5), entregó su vida a muerte para ser un sacrificio completo y suficiente ante Dios para la redención del hombre (Mateo 1:21; Lucas 19:10; Juan 3:16; Romanos 5:8,10; Gálatas 4:5).

  • Creemos que después de su muerte, resucito corporalmente al tercer día conforme a las Escrituras (Mateo 12:40; Juan 20:1; Romanos 4:25; 10:9; 1 Corintios 15:3-8,17; Efesios 1:20; 1 Tesalonicenses 4:14; 1 Pedro 1:3).

  • Creemos que ascendió al cielo para interceder por nosotros (Juan 14:2; Hechos 1:3,9; Hebreos 7:25; 10:12; 1 Juan 1:21).

  • Creemos que vendrá otra vez para recoger a sus santos para que estén para siempre con Él, y para entonces derramar su ira sobre los hombres que no le recibieron y después establecer su reino sobre la tierra (Juan 14:3; Hechos 1:11; Tito 2:13; 1 Tesalonicenses 4:16-18; 1 Corintios 15:51-52).

 

El Espíritu Santo

  • Creemos que el Espíritu Santo es una Persona Divina, igual a Dios el Padre e igual al Hijo, y de la misma naturaleza (Mateo 28:19; Hechos 5:3-4; 1 Juan 5:7), y no solamente una fuerza impersonal ya que tiene carácter y cualidades personales (Juan 14:16-17, 26; 16:17-18,13-14; Hechos 5:3; 7:5211; Efesios 4:30; 1 Tesalonicenses 5:19), y que tomó parte activa en la creación (Génesis 1:1-2,26; 2:7; Job 33:4).

  • Creemos que es el Autor de la Palabra de Dios (2 Pedro 1:21), además que por medio de Él fue que María concibió a Jesús (Lucas 1:35), así como también fue quien resucito a Jesús de entre los muertos (Romanos 8:11).

  • Creemos que hoy en día la labor del Espíritu Santo es dar testimonio de Jesucristo, así como de convencer a los hombres de la necesidad de recibir a Cristo (Juan 15:26; 16:8-11).

  • Creemos que es Él quien regenera al pecador cuando este cree en el Señor Jesucristo (Juan 14:23; Romanos 8:9; 1 Corintios 6:19).

  •  Creemos además que el Espíritu Santo es nuestra garantía de seguridad eterna (Efesios 1:13-14; 4:30) y que es nuestro Consolador e intercede a favor nuestro (Juan 16:7; Romanos 8:26-27).

  • Creemos que en relación con el mundo Él detiene al inicuo hasta que el propósito de Dios se cumpla (2 Tesalonicenses 2:3-7).

 

Satanás

  • Creemos que Satanás es un ser creado, que era un querubín grande y protector, que gozaba de privilegios celestiales, pero se halló en él maldad, por su orgullo y ambición de ser como el Altísimo, (Isaías 14:12-17; Ezequiel 28:11-19).

  • Aunque su nombre originalmente fue Lucero es además conocido como: el diablo, Satanás, el tentador, el príncipe de este mundo, el príncipe de la potestad del aire, el dios de este siglo, el gran dragón, la serpiente antigua, etc. (Isaías 14:12; Mateo 4:1,2,10; Juan 14:30; Efesios 2:2; 2 Corintios 4:4; Apocalipsis 12:9).

  • Creemos que Satanás cayó del cielo y arrastró con él una gran multitud de ángeles (Isaías 14:12; Apocalipsis 12:3-4).

  • Creemos que es el tentador de la humanidad para hacerles caer en pecado y hacerles la vida miserable a todos cuanto pueda ya que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23; Santiago 1:15) haciéndoles creer en promesas que son falsas, haciendo mal uso de las Escrituras, ideando planes astutos y apareció como ángel de luz (Génesis 3; Mateo 4:6; 2 Corintios 2:11; 11:14).

  • Así también, creemos que luego que incita a pecar a los hombres los acusa ante Dios (Job. 1:9-11; 2:4-5; Apocalipsis 12:10).

  • Creemos que el diablo es poderoso (Lucas 4:6; Juan 12:31) pero no todo poderos, ni es omnipresente, ni omnisciente ya que esos atributos corresponden exclusivamente a Dios. Sin embargo, el diablo es un ser ya destruido en las manos de del Hijo de Dios (2 Tesalonicenses 2:8; Hebreos 2:14; 1 Juan 3:8).

  • Creemos que el creyente firme que está viviendo en sumisión y obediencia a la Palabra de Dios, puede resistir firme en la fe y puede tener victoria sobre sus ataques y tentaciones (Efesios 4:27; 6:10-18; Santiago. 1:12; 4:7; 1 Juan 4:4).

  • Creemos que Satanás ya está condenado y reservado a un justo juicio y eterno en el infierno, que es el lugar preparado para él y sus ángeles (Mateo 25:41; Apocalipsis 20:10) pero mientras tanto y llegue ese día, tratará como lo ha hecho siempre de cegar la mente de los incrédulos (Mateo 13:19; 2 Corintios 4:4), así como también de desviar al creyente de la fe (Santiago 5:8).

 
 
El Hombre

  • Creemos que el hombre es la creación suprema de Dios y que fue creado en santidad, inocencia y sujeción a la ley de Dios (Génesis 1:26-31), pero por la transgresión voluntaria cayó de aquel estado santo y feliz (Génesis 3) por cuya causa ahora todo el género humano es pecador por naturaleza y voluntad propia (Romanos 5:12).

  • Creemos que por eso el hombre está bajo condenación, sin defensa ni excusa (Ezequiel 18:19-20; Romanos 1:18,20,32; 3:10; Gálatas. 3:22; Efesios 2:1-3). 

 

La Salvación

  • Creemos que la salvación de los pecadores es puramente gratuita (Juan 3:16; Romanos 3:24; 5:1; 6:23; Efesios 2:8-9) en virtud de la obra redentora del Hijo de Dios (Lucas 10:10; Juan 3:17; Romanos 5:6-8,15-19), quien cumpliendo la voluntad del Padre (Juan 5:30; 6:57; 8:28-29,42; 17:8,18; 20:21), se hizo hombre (Mateo 1:18,25; 2:1; 1 Timoteo 3:16), viviendo sin pecado, es decir cumpliendo la Ley divina (Isaías 53:9; Lucas 23:41; Juan 8:46; 2 Corintios 5:21; Hebreos 1:6; 4:15; 7:26; 9:14; 1 Pedro 1:19; 2:22; 1 Juan 3:5), dando con su muerte una completa y suficiente expiación vicaria por nuestros pecados (Mateo 26:28; Hebreos 9:22; 1 Juan 2:2).

  • Creemos que Su expiación consiste, no en poner un ejemplo con Su muerte como mártir, pero en haber hecho una sustitución voluntaria de sí mismo en lugar del pecador, el Justo muriendo por los injustos, es decir, Cristo el Señor, llevando el pecado de los hombres en su cuerpo sobre el madero (Isaías 53:5; Romanos 5:8; Gal. 3:13; Hebreos 2:9; 9:28; 1 Pedro 2:24; 3:18).

  • Creemos que habiendo resucitado de entre los muertos (Mateo 28:6; Hechos 2:24; 3:15; 4:33; 10:40-41; 17:3; Romanos 1:14; Efesios 1:20), se entronó en los cielos (Mateo 16:9; Lucas 22:69; Efesios 1:20) y que reúne en una Persona Admirable, las simpatías más tiernas y las perfecciones divinas, teniendo de manera muy excelsa las cualidades que requiere un Salvador idóneo, compasivo y omnipotente (Salmos. 78:39; 103; 13; Isaías 63:9; Juan 11:35-36; Fil. 2:9; Hebreos 4:15; Apocalipsis 5:12).

  • Creemos que esta salvación está al alcance de todo ser humano habido y por haber y que Dios está esperando que todos, absolutamente todos, obedezcan el llamado que Él hace para Salvación ya que éste no está limitado a un grupo selecto,  pero que solo se hace efectiva para aquél que recibe por fe a Cristo como su Salvador. (Isaías 1:18; Mateo 11:28-30; Juan 3:16; Hechos 17:30; Tito 2:11; 2 Pedro 3:9).

 

La Iglesia Local

  • Creemos, como las Escrituras lo muestran, que la iglesia local es la asamblea compuestas por los creyentes que han sido bautizados en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo y que en común acuerdo se han asociado bajo el convenio de glorificar a Dios y juntos cumplir con el mandato de la Gran Comisión. (Hechos 2:37-42; Efesios 3:21; Mateo 28:18-20).

  • Creemos que la Iglesia comenzó bajo el ministerio terrenal del nuestro Señor Jesucristo, y que Él la estableció de forma permanente en la tierra hasta que Él venga (Mateo 4:19; 16:18; 20:20).

  • Creemos que Jesucristo es la cabeza de la Iglesia y que tiene dos oficiales, pastores y diáconos y cuyos requisitos se encuentran bien establecidos en las Escrituras. Debido a que Cristo es la cabeza de la Iglesia, la iglesia local debe ser una institución independiente y tiene el absoluto derecho de gobernarse a sí misma sin la intervención de jerarquías, asociaciones.  (Efesios 5:23-24; Colosenses 1:18; Efesios 4:11; Fil. 1:1; 1 Timoteo 3:1-13; Tito 1).

 

Bautismo y la Cena del Señor

  • Creemos que el bautismo es por inmersión del creyente en agua, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y es administrado bajo la autoridad de la iglesia local y es practicado como una manifestación de nuestro testimonio público de nuestra fe en el Señor Jesucristo (Mateo 3:4-8; 2 Corintios 5:17).

  • Por medio del bautismo anunciamos que creemos en el evangelio y que algún día, ya que hemos muerto con Cristo, seremos resucitados cuando Él venga (Romanos 6:1-5; 3:21; 1 Corintios 15:1-4).

  • Creemos que la Cena del Señor es otra ordenanza de la Iglesia y que a través de ella conmemoramos la muerte expiatoria de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 11:24-25; Mateo 26:28; Efesios 1:7; Colosenses 1:14,20).

  • Creemos que los elementos presentes son, para simbolizar el cuerpo de Cristo, el pan sin levadura ya que en la Biblia en la mayoría de los casos la levadura es un símbolo de pecado y en el cuerpo de Cristo no había pecado, así como el jugo puro de uva, sin fermentación, simbolizando éste la sangre de Cristo que fue derramada por nuestros pecados. (1 Corintios 11:23-25; Mateo 26:17,26; Éxodo 12:15; 18-20; Deuteronomio 16:3; 1 Corintios 5:7).

  • Creemos que la Cena del Señor debe ser practicada por la iglesia local estando ésta reunida, sin necesidad de una frecuencia establecida y cada miembro debe de examinarse a sí mismo antes de participar en esta ordenanza (1 Corintios 11:23-33).


El regreso de nuestro Señor Jesucristo

  • Creemos en la resurrección de los cuerpos de los creyentes que han muerto en Cristo, que los creyentes que estén vivos serán levantados en el arrebatamiento pre-tribulacional y se encontrarán con Jesús en el aire, mientras en la tierra estará sucediendo la Tribulación de siete años, y al final de este periodo, Cristo regresará de forma corporal a la tierra junto con todos los santos para el juicio final de las naciones y dar comienzo al Reino Milenial. Creemos que los muertos de los impíos serán resucitados al final del periodo literal de mil años que constituye el Reino Milenial (1 Tesalonicenses 4:13-18; Mateo 25:31-46; Apocalipsis 19:11-21; Juan 5:21-30; Apocalipsis 7:9-17; 20:11-15).

 
 
Separación

  • Creemos que el modernismo, liberalismo, humanismo, y otros “evangelios” aparte del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, no son de Dios, pero son del anticristo; y que nosotros como creyentes no debemos tener parte, ni compañerismo con las obras infructuosas de las tinieblas, y que somos llamados a separarnos de tales alianzas, iglesias, grupos, organizaciones e individuos que practican y promueven tales doctrinas. (Colosenses 2:8; 1 Juan 4:1).

  • Creemos también que nuestra vida en todos sus aspectos debe reflejar al Señor Jesucristo y por lo tanto debemos separarnos de actividades de carácter mundano, que nuestra conducta en el mundo debe ser de carácter sagrado, por lo tanto, nuestro vestido, música, diversión, forma de hablar, etc., debe ser diferente a las corrientes de los placeres mundanos.  (2 Corintios, 6:4-14-18; 2 Pedro 2:1,2; 1 Juan 2:22; Judas 4; 2 Tesalonicenses 3:3-6; Apocalipsis 18:4,5; Hechos 19:8-10; Romanos 16:17,18; Gálatas. 1:8-10; Filipenses. 3:17-19; Mateo 5:14-16; 7:15-20; 1 Juan 2:15-17).